Esta poesía se la dedico a mi viejo. Al que el destino hizo que fuera mi padre. Ese hombre, que lucho por cada uno de nosotros, por hacernos hombres y mujeres de bien; con sus consejos sabios cuando más lo necesitábamos. Y aun en su convalecencia nos sigue brindando ese amor incondicional de padre, de guerrero, de amigo… Por esas cosas, mi viejo te dedico esta poesía. Que no se si estará bien para las profesoras que son las que me evalúan, pero estas palabras salieron del corazón. Te quiero mi adorado Rafael Díaz
Poesía
Te dedico
esta poesía
Por enseñarme
a caminar,
Por cuidarme,
noche y día
Siempre te
voy amar.
Te dedico
esta poesía
Por ser un
buen hombre
Por tener la
sapiencia
Y darme un
buen nombre.
Te dedico
esta poesía
Mi adorado
Rafael Díaz,
Y ahora que estas
luchando con tu enfermedad
Mi deber es
apoyarte en la posteridad.
Te dedico
esta poesía
Porque un día
me enseñaste a orar
Ahora le pido
a Dios, que le de salud en esta travesía
A ese ser tan
entrañable, que un día me enseño a caminar.
Sureya Díaz
No hay comentarios:
Publicar un comentario