domingo, 3 de enero de 2016


Esta poesía se la dedico a mi viejo. Al que el destino hizo que fuera mi padre. Ese hombre, que lucho por cada uno de nosotros, por hacernos hombres y mujeres de bien; con sus consejos sabios cuando más lo necesitábamos. Y aun en su convalecencia nos sigue brindando ese amor incondicional de padre, de guerrero, de amigo… Por esas cosas, mi viejo te dedico esta poesía. Que no se si estará bien para las profesoras que son las que me evalúan, pero estas palabras salieron del corazón. Te quiero mi adorado Rafael Díaz
 
Poesía

Te dedico esta poesía

Por enseñarme a caminar,

Por cuidarme, noche y día

Siempre te voy amar.

 

Te dedico esta poesía

Por ser un buen hombre

Por tener la sapiencia

Y darme un buen nombre.

 

Te dedico esta poesía

Mi adorado Rafael Díaz,

Y ahora que estas luchando con tu enfermedad

Mi deber es apoyarte en la posteridad.

 

Te dedico esta poesía

Porque un día me enseñaste a orar

Ahora le pido a Dios, que le de salud en esta travesía

A ese ser tan entrañable, que un día me enseño a caminar.

 

 

 

Sureya Díaz

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